Campañas Meta
Facebook e Instagram con segmentación, creativos y formularios que descartan a quien no puede comprarte. Revisión diaria del costo por resultado.
La diferencia entre correr anuncios y operar una máquina comercial.
Una sesión para entender cómo entran hoy tus clientes, dónde se caen y cuánto vale cada uno. Sales de ahí con un plan, no con una cotización genérica.
Montamos tu CRM, la inteligencia artificial que contesta, el agente de voz, las campañas y tu portal. Ves el avance día por día: qué se hizo, qué sigue y qué necesitamos de ti.
El sistema corre: los prospectos entran, se les responde en segundos, se les llama y las citas caen en tu calendario. Entras a tu portal cuando quieras y ves exactamente cómo va.
Revisamos tus campañas todos los días y ajustamos lo que haga falta. Cada pedido tuyo —un video, una campaña nueva, un cambio en tu web— lleva su propio expediente con documento en cada etapa, para que siempre sepas en qué va.
Facebook e Instagram con segmentación, creativos y formularios que descartan a quien no puede comprarte. Revisión diaria del costo por resultado.
Tu embudo completo: cada prospecto con su etapa, su historia y su siguiente paso. Automatizaciones de seguimiento y recordatorios para que nada se enfríe.
Contesta WhatsApp en segundos con la voz de tu negocio, califica al prospecto y agenda. Trabaja de noche, en domingo y en temporada alta.
Llama a tus prospectos, los califica y confirma las citas. Insiste con los que no contestan y deja registro de cada intento. Tu equipo solo cierra.
Páginas hechas a la medida, conectadas al mismo CRM y midiendo desde el primer día. Sin plantillas genéricas.
Tu portal con la operación en vivo y documentos cuando los pidas: campañas, atención, llamadas, embudo y citas.
Las seis piezas de arriba son el motor. Esto es todo lo que entra, con nombre propio: siete productos que lleva cada cliente y diez módulos incluidos en el mismo plan, dos de ellos recién entrados al catálogo.
Diecisiete entregables, un solo plan y un solo responsable. Lo que está en esta lista se entrega siempre; lo que no está, no entra al paquete — y lo decimos antes de que firmes, no después.
Mismo sistema completo en los tres planes. La diferencia es el compromiso, no lo que recibes.
Todo incluido, con el compromiso mínimo de 3 meses.
Seis meses de trabajo continuo, el punto donde el sistema ya se nota.
Para quien va a construir en serio.
El catálogo es el contrato: lo que está en la lista se entrega, y lo que no está te lo decimos aquí, no cuando ya firmaste. Estas cinco cosas no las vendemos, y cada una tiene su razón.
Aplicaciones, portales de usuario, sistemas propios e integraciones fuera de las herramientas con las que opera el sistema.
Por qué Una pieza hecha a la medida depende de una sola persona, se tarda, y deja de mantenerse el día que se entrega. El sistema vive de módulos ya probados que corren en varios clientes a la vez.
El matiz El Cotizador de tu Portal sí va incluido: es un módulo estándar que configuramos con tu catálogo y tus precios, no un desarrollo desde cero.
No lo vendemos como línea suelta ni lo cobramos por mes.
Por qué Traer visitas sin el embudo que las recibe es tráfico que no se vuelve cita, y se paga durante meses antes de mostrar algo. Nosotros respondemos por citas presentadas, no por posiciones.
El matiz Dentro de los sitios que construimos sí se trabaja: estructura, contenido, textos y velocidad.
Publicamos tu parrilla cada mes, pero nadie de nuestro lado se sienta a responder comentarios ni mensajes directos de Facebook e Instagram.
Por qué Esa conversación la lleva la inteligencia artificial por WhatsApp, que contesta en segundos, califica y agenda. Un comentario respondido tres horas después no es una cita; un mensaje contestado al instante sí lo es.
No prometemos gente de turno a cualquier hora. Las dudas operativas se contestan en menos de 24 horas hábiles; una caída del sistema, el mismo día.
Por qué Prometer personas despiertas a todas horas se rompe el primer puente, y una promesa rota cuesta más que la que nunca se hizo. Preferimos un compromiso corto que se cumple siempre.
El matiz Tu portal, tus números y tus reportes sí están disponibles a cualquier hora: eso no depende de que alguien conteste. Y quien nunca duerme —la inteligencia artificial que atiende a tus prospectos— trabaja de noche, en domingo y en temporada alta.
Hoy el sistema corre sobre Facebook e Instagram. Esas tres plataformas todavía no las vendemos.
Por qué Un servicio entra a nuestro menú cuando su proceso existe, está probado con un cliente real y tiene un entregable fijo. Vender una plataforma que apenas estaríamos aprendiendo se aprende con tu presupuesto, y eso no nos parece justo.
Decir no a tiempo es lo único que nos deja cumplir lo que sí prometemos.
Porque las piezas sueltas no producen citas. Las campañas sin CRM pierden leads, el CRM sin quién conteste se llena de gente fría, y contestar sin reportes te deja a ciegas. El sistema funciona completo o no funciona.
Porque instalar el sistema toma las primeras semanas y las campañas necesitan datos para afinarse. En menos de tres meses no podríamos mostrarte resultados reales, y no queremos vender expectativas que no se cumplen.
Diagnóstico, instalación y campañas al aire. Desde el primer día tienes acceso a tu portal para ver el avance: qué se hizo, qué sigue y qué necesitamos de ti.
Es un agente de voz con inteligencia artificial: llama, califica y confirma citas, las veces que haga falta y a cualquier hora. Tu equipo humano hace lo que ninguna máquina debería hacer: cerrar la venta.
Para negocios de una sola persona o con clientes de ticket bajo. A ese tamaño la inversión no se paga sola, y preferimos decírtelo antes de que la hagas.